miércoles, 16 de noviembre de 2011

Epidemic

(Epidemic)
Dinamarca, 1987. 106m. BN.
D.: Lars von Trier P.: Jacob Eriksen G.: Lars von Trier & Niels Vørsel I.: Lars von Trier, Niels Vørsel, Udo Kier, Susanne Ottesen

Epidemic comienza con dos escenas cuya relación es el fallo. En ellas, vemos a los dos protagonistas de la película, Niels y Lars, cada uno en una situación diferente pero que, en ambos casos, sale mal: cuando el primero intenta imprimir el guión que han escrito se da cuenta de que el diskette en el que lo habían guardado no funciona y han perdido todo el trabajo; el segundo se sube a un coche que no parece querer obedecer a su conductor, quien tiene problemas con la palanca de cambios. Por el tono liviano y casi alegre de ambas secuencias (una vez producido el error, en vez de enfadarse, todos se rien) nos da la impresión de que estamos ante un par de tomas falsas, inaugurando así el juego metalingüístico que supone la película en su conjunto.

Protagonizada por los propios director y guionista, Epidemic se presenta como su propio making of, un documental que nos muestra los avances de Lars von Trier y Niels Vørsel a la hora de escribir un guión llamado "Epidemic" en el que quieren contar una historia de ciencia ficción apocalíptica en la cual una devastadora epidemia asola la tierra acabando con casi toda su población, estando obligados, además, a hacerlo en el corto espacio de cinco días. La fotografía en blanco y negro, el grano propio del rodaje en 16mm., la puesta en escena espontánea y descuidada (los rápidos zooms que buscan destacar un gesto) enfatizan el carácter verídico y naturalista de esas escenas, donde vemos a Lars y a Niels trabajando juntos en diferentes situaciones: uno sentado en un sofá y hablando mientras el otro utiliza la máquina de escribir; dibujando una línea temporal en la pared donde ir situando los acontecimientos importantes de la trama; o tomando una cerveza en los numerosos descansos.

Epidemic está compuesta por una estructura episódica, conformada por los días de la semana, a través de la cual seguimos a Lars y a Niels recabando información para su película, a la vez que vemos reflejada esta información en la que será la película terminada. A cada escena, digamos, documental le sigue una escena de ficción, es decir, una escena de la "Epidemic" que están escribiendo Lars y Niels y que destaca notablemente por sus cuidadas imágenes en 35mm., con un blanco y negro menos contrastado y abundante en tonalidades grises y por un formalismo que nos recuerda al de El elemento del crimen. Estas escenas también están protagonizadas por Lars von Trier en lo que supone un irónico guiño al egoncentrismo del director de cine, quien transforma la sordidez de la historia en bellas imágenes, a la vez que se imagina a si mismo como mesias de un mundo en descomposición.

Epidemic supone una autocrítica tando al sistema industrial cinematográfico danés (el productor que rechaza las ideas innovadoras de Lars y Niels y que pide más violencia, en busca de un cine más comercial) como a sus propios autores. Una de las características del proceso de documentación que siguen los protagonistas consiste en obtener información oral de diferentes plagas ocurridas a lo largo de los siglos por diferentes medios (un experto de la Biblioteca Nacional de Copenhage, un catador de vinos, las experiencias personales del actor Udo Kier). Pero en ningún momento parece que los dos, especialmente Lars, estén muy interesados por lo que les están contando (Lars paseando por los sombríos pasillos del sótano de la biblioteca, tomando un baño o atendiendo con cara de aburrimiento, respectivamente). Lars y Niels acuden a la realidad para conseguir datos e ideas para su película, pero sin sentir mucho respeto por éstos: ahí está el momento en el que Niels relata como engañó a un grupo de jóvenes, haciéndose pasar por un adolescente, para que le enviarán la información que necesitaba para escribir un libro.

Esa irresponsabilidad tendrá sus consecuencias en la escena final, en la cual Von Trier, como nueve años depués hará Olivier Assayas con el final de la imprescindible Irma Vep, llevará la película al terreno del puro terror al demostrarnos que el cine supone una entidad maligna y diabólica con la que no se puede jugar. Tras alimentar a la ficción (esto es, a "Epidemic") con el sufrimiento y el horror (los datos verídicos conseguidos por Lars y Neils), ésta utilizará un médium (una joven hipnotizada) como puerta con la que acceder a la realidad, a través de una serie de vasos comunicantes con los que la realidad y la ficción se retroalimenta mutuamente. El resultado es una secuencia de insoportable intensidad y absolutamente aterradora en la cual se desata un caos lleno de supuraciones y sangre que convierten al modesto piso de Neils en el foco del apocalipsis.

La última imagen de Epidemic sobre la cual trascurren los créditos, un planeo aéreo que sobrevuela Dinamarca, justifica la inclusión del título del film en letras rojas en la parte superior izquierda del encuadre durante todo el metraje: lo que parecía una boutade por parte de su realizador (un acto humano) se trasforma en una seña de identidad: desde el principio, todos los movimientos de los protagonistas, todas las imágenes que hemos visto, estaban guiadas y marcadas por un poder devastador e implacable: el del cinematógrafo.