viernes, 6 de enero de 2012

2011 en 5 películas

Antes que nada, espero que todos los visitantes de este blog hayan pasado unas felices fiestas y desear el mejor 2012 para todos. Sí, sé que llego con retraso, pero hasta hace poco he estado apartado de Internet. Los que hayan seguido este blog se habrán percatado que durante este año mi asistencia a las salas cinematográficas ha sido notablemente mayor a la de anteriores años, a lo que hay que sumar aquellos estrenos que he visto en casa. Todo ello ha redundado positivamente al conferirle al blog un plus de actualidad. Indicar que a la hora de hablar de estrenos cuento también aquellos films que se han estrenado directamente en formato doméstico y entre los que podemos encontrar títulos realmente interesantes. Elegir sólo cinco películas ha resultado harto complicado pues no han escaseado precisamente el buen cine (aunque tampoco el malo). Sin más dilación, a continuación los cinco títulos más interesantes del 2011 según un servidor.




















5. La piel que habito
La confirmación, por si alguien lo dudaba todavía, de que Pedro Almodóvar es el director español más radical y libre de nuestro cine. Partiendo de los Ojos sin rostro de Franju para llegar a la Carne para Frankenstein warholiana, pero manteniéndose siempre en un territorio inequívocamente almodovariano, La piel que habito supone un pastiche fílmico en el que ciencia-ficción, cine negro, erotismo bizarre y melodrama al límite se funden y confunden con el delirio como eje vertebrador.




















4. Cisne negro
La mejor película de Darren Aronofsky supone un resumen tanto de sus virtudes como sus defectos como director. Por un lado, su innegable poderío visual, su concepción del cine como violento aparato sensorial con el que agredir al espectador, cualidades que se ven mermadas por su tendencia al subrayado y el tremendismo. Con todo, la fuerza visual de la dirección, la entrega de Natalie Portman y el casi subliminal diseño de sonido (destacando la excelente banda sonora compuesta por Clint Mansell a partir del celebérrimo El lago de los cisnes) convierten a Cisne negro en la experiencia cinematográfica más arrebatadora del año.




















3. Un método peligroso
Aparente ejercicio de clasicismo que, en realidad, supone un ejemplar análisis teórico acerca de las obsesiones de su director. Cronenberg utiliza las figuras reales de Sigmund Freud, Carl Jung y Sabina Spielrein como los antecedentes de los atormentados protagonistas de su filmografía a la vez que disecciona de manera tan implacable como elegante las múltiples capas de sentido (moral, psicológico, sexual) que conforman la realidad, la del pasado y la nuestra.




















2. Drive
Fascinante ejercicio neo-noir, a medio camino entre la reconstrucción postmoderna de los estilemas del cine comercial ochentero y el thriller cerebral de autor, Drive nos narra el camino de redención sentimental de un experto conductor cuya frialdad exterior encubre su fuego interior. Su elaborado formalismo, en su conjunción de paroxísticas explosiones de violencia y abstracción narrativa, hacen de Drive una de las propuestas más complejas e hipnóticas del pasado año.




















1. Confessions
Incisiva radiografía de la sociedad contemporánea nipona que utiliza el escenario de una clase de primaria como microcosmos en el que escenificar los males de la sociedad moderna a través de un obsesivo esteticismo audiovisual al borde del manierismo que confiere al film una sugerente atmósfera fantástica. Realidad y ficción; pasado, presente y futuro; verdades y mentiras se diseminan a lo largo del metraje como piezas desordenadas de un puzzle apasionante de armar.